martes, 6 de mayo de 2008

Fiesta fantasma

El fin de semana pasado estuve en Menorca y no vi el mar. En principio quería esconder este dato, que puede parecer muy penoso, pero prefiero ir con la verdad por delante, como siempre he hecho en este blog. Esta escapada, esta vez bimensual por falta de efectivo, era para celebrar los treinta años de Net. El Filete le había organizado una fiesta sorpresa en una casa fantástica en un entorno paradisiaco. Como soy de naturaleza envidiosa, he decidido que voy a celebrar mis treinta allí, ya os avisaré.
La sorpresa consistía en disfrazarnos de fantasma y cuando él llegara al lugar interpretar una coreografía al ritmo de una música ligera y gritar ¡SORPRESA!. A pesar de lo complicado del plan, todo salió según lo previsto y Net aún se está recuperando del susto.
Entre los invitados se encontraban bastantes isleños y seis peninsulares, cuatro de éstos grandes amigos del pueblo de Net, que a su vez son íntimos de mi adorable ex. Mi intención inicial de parecer una chica interesante, bella, misteriosa y con miles de ligues quedó frustrada al cabo de un par de cervezas. Ahora le contarán a Pe que me he convertido en una solterona con cero glamour, pero es lo que hay. A todo esto, Pe me llamó un día antes de la escapada contándome detalles de su vida, aún no sé muy bien para qué.
Para compensar el viaje, me he pasado el puente trabajando, levantando el país mientras vosotros descansabais. He salido un montón: dos días a medias tintas y dos a reventar. No me he sentido realizada con ninguna de las dos modalidades y he decidido que no voy a salir más. Es una lástima porque justo a partir de hoy, que me he hecho mechas y vuelvo a ser rubia, iba a ligar mucho más.
En la foto, yo caracterizada de fantasma.

2 comentarios:

Ele dijo...

¡Estás guapísima! Con gafas de sol y bailando sevillanas. ¡Olé!

ces dijo...

yo como peninsular que acudió a la isla debo decir que desprendiste glamour por todos tus poros, aunque la foto de fantasma pueda sugerir dudas al respecto estoy para corroborar lo dicho, y ni que no viesemos el mar no lo añoré para nada! la casa, la fiesta, la comida y todo en general llenó con creces la asuencia de olas y playa!(creo que en realidad tu ex se moría por estar en la fiesta...)

besos.