jueves, 20 de marzo de 2008

Tengo un primo que...

El sábado dormí en los brazos de Efr, el primo de Hel, un viejo conocido con un nombre muy parecido al de la empresa que me da de comer. Efr es un un chico tímido, parco en palabras, de aire pasota y poco dado al ligoteo, del que yo sabía muchas más cosas de lo que él podía imaginar. Esto es porque Hel y yo tenemos a ciertas personas muy presentes de las que hablamos hasta la saciedad y Efr es uno de ellos.
Todo ocurrió en la celebración de la boda de Hel cuando en el último tramo de la noche sometí a Efr a un acoso y derribo impropio de mí. No sé si fue por la gran cantidad de alcohol que corría por mis venas o por mi obsesión por la frase "de una boda sale otra boda", pero no paré hasta que cayó. Me comentaron después que incluso hubo apuestas por si lo conseguía o no. Supongo que para él fue difícil permanecer impasible ante frases como: "siempre quise formar parte de la familia Kavers (su apellido)" o "si me pagas parte de mi hipoteca, yo te doy todo mi cariño".
Hoy mismo voy a Malgrat de Mar a hacer de monitora-intérprete de equipos de fútbol juveniles. Serán cuatro días y tengo cero ganas de ir. Maldigo el día en que me comprometí.
¡Feliz semana santa!

2 comentarios:

Rosa Maria dijo...

Felicidades! Quiero saber como continua tu historia de amor..., otro día habrá??

primi dijo...

Tengo un primo que... se dejó los zapatos en casa. jajajajaj