domingo, 12 de octubre de 2008

Yo iba de peregrina...

Ya hace unos días que he vuelto del Camino. Ha estado bien pero en mi Top 3 de tramos lo colocaría en el tercer puesto. Esto se debe a que nos ha acompañado uno de los pre-jubilados leridanos que conocimos el año pasado, al que pillé la manía esa ilógica mía desde el primer día.
Antes de partir yo ya no veía claro que nos acompañara un hombre de sesenta años, calvo y con un instinto paternal muy fuerte. Hubiera preferido a uno de treinta, melenudo y con otro tipo de instintos...
Pero bueno, como cada año el Camino me ha hecho bien. Once días caminando una media de siete horas diarias dan para pensar mucho y me he dado cuenta, al contrario de lo que creía, de que mi cabeza goza de buena salud. Al llegar a León hay un hospital psiquiátrico y cada año pasan por allí 500 peregrinos con problemas mentales. Yo pasé por delante sin inmutarme.
La vuelta a la ciudad ha sido dura y chocante. El trabajo, el estrés, los eventos sociales y los excesos han vuelto a mi vida en un abrir y cerrar de ojos y mi grácil y sincera sonrisa de peregrina se ha convertido en una mueca de hastío y cansancio.
En la foto, el hombre en cuestión y yo caminando por Palencia.

1 comentario:

Elena dijo...

Uff! Este hombre tiene culo de tía. No puedo. Como uno de Reus que me gustaba hasta que alguien me hizo ver que tenía el mismo defecto.