Antes de partir yo ya no veía claro que nos acompañara un hombre de sesenta años, calvo y con un instinto paternal muy fuerte. Hubiera preferido a uno de treinta, melenudo y con otro tipo de instintos...
Pero bueno, como cada año el Camino me ha hecho bien. Once días caminando una media de siete horas diarias dan para pensar mucho y me he dado cuenta, al contrario de lo que creía, de que mi cabeza goza de buena salud. Al llegar a León hay un hospital psiquiátrico y cada año pasan por allí 500 peregrinos con problemas mentales. Yo pasé por delante sin inmutarme.
La vuelta a la ciudad ha sido dura y chocante. El trabajo, el estrés, los eventos sociales y los excesos han vuelto a mi vida en un abrir y cerrar de ojos y mi grácil y sincera sonrisa de peregrina se ha convertido en una mueca de hastío y cansancio.
En la foto, el hombre en cuestión y yo caminando por Palencia.
Pero bueno, como cada año el Camino me ha hecho bien. Once días caminando una media de siete horas diarias dan para pensar mucho y me he dado cuenta, al contrario de lo que creía, de que mi cabeza goza de buena salud. Al llegar a León hay un hospital psiquiátrico y cada año pasan por allí 500 peregrinos con problemas mentales. Yo pasé por delante sin inmutarme.
La vuelta a la ciudad ha sido dura y chocante. El trabajo, el estrés, los eventos sociales y los excesos han vuelto a mi vida en un abrir y cerrar de ojos y mi grácil y sincera sonrisa de peregrina se ha convertido en una mueca de hastío y cansancio.

1 comentario:
Uff! Este hombre tiene culo de tía. No puedo. Como uno de Reus que me gustaba hasta que alguien me hizo ver que tenía el mismo defecto.
Publicar un comentario